Las mentiras del Senador Fabián Díaz en el Hospital Universitario

Fabián Díaz Plata convirtió el HUS en el blanco de sus payasadas, y ahora son los pacientes los que sufrirán la falta de recursos por culpa de sus hipócritas denuncias.

hace 7 minutos   •   3 min de lectura

Por Óscar Jahir
Fabián Diaz Plata, el senador que decidió darle más importancia a su segundo apellido.
Los muertos por culpa de la crisis de la salud en Colombia, se los están cobrando a Gustavo Petro. Y los muertos que se vengan en Santander por falta de recursos en los hospitales, se los habrán de cobrar al senador Fabián Diaz Plata, quien nunca se ha indignado porque le digan petrista, sencilla y llanamente porque la verdad no se puede ocultar.

El indignado congresista que pasó de ser zanquero a dueño de una decena de casas y apartamentos, ahora decidió convertirse desde TikTok, en auditor, juez, fiscal y notario del Hospital Universitario de Santander.

Las redes sociales de este congresista —desde las cuales cada día se muestra más como un desquiciado mental— le han servido para editar, a su propia conveniencia, las mentiras contra los funcionarios y gobernantes que no son de su agrado, y a quienes este gobierno comunista le paga con burocracia para que los salga a atacar.

Todos los trabajadores tienen derecho a buscar la mejora de sus condiciones laborales, pero antes de que salgan con la cantaleta moral de que la formalización del empleo en el Hospital Universitario de Santander es obligatoria y que la dignidad no se negocia, vale la pena preguntarse: ¿de qué sirve una cruzada si el costo de esa batalla lo pagan los enfermos?

Este actual candidato del Partido Verde, que se enloquece de alegría por las sanciones de más de $2.900 millones de pesos a la entidad de salud, no alcanza a entender en su cerebro y en medio de sus monerías, que esos dineros se pagan con el mismo presupuesto de la entidad, con lo cual se pierde la posibilidad de comprar insumos, pagar mantenimientos y tener una mejor capacidad de respuesta.

Es decir: la multa no es para el gobernador Juvenal Díaz o el Gerente Ricardo Hoyos; es para todos los santandereanos que necesitan de esos recursos para ser atendidos.

Pero eso no le importa a este gobierno, porque lo único que les interesa es seguir apropiándose de la mayor cantidad de dineros públicos que puedan, y para eso necesitan a un lacayo como Díaz, quien con sus denuncias y gritería termina siendo el perfecto idiota útil para generar una crisis inexistente que los lleve a intervenir el Hospital más importante del departamento.

Para esa penosa tarea le han entregado la regional del Ministerio del Trabajo en Santander, lo cual viene a sumarse a la burocracia que maneja a su antojo en el ICA y en el SENA, donde tienen contratos hasta sus suegros.

Su conversión al petrismo ha sido nefasta para Santander

La crisis que quieren inventarse, la estan sustentando con sanciones superfluas como la contenida en la Resolución 080 del 2 de enero de 2026 del Ministerio del Trabajo, por medio de la cual se impone otra multa más donde es Díaz quien aparece como reclamante, y por ende, los dineros que se le quitan a la salud del departamento son su responsabilidad.

Salir a gritar en redes y posar de héroe anticorrupción al 101 por ciento es muy fácil, pero cuando se trata de poner la cara por el desgaste jurídico, las amenazas de intervención y las sanciones millonarias contra un hospital que tiene que defenderse de sus payasadas mientras atiende gente muriéndose, a eso si no le hacen videitos.

Ya es hora que los santandereanos saquen las cuentas de cuánto vale la falsa indignación de Fabián Diaz con los trabajadores del HUS, mientras el gobierno nacional le compra su conciencia y lo convierte en su instrumento para quedarse con los dineros de la salud en la región.

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